miércoles, 13 de enero de 2021

martes, 23 de junio de 2020

El movimiento de la rebelión llega el 4 de diciembre de 1847

El movimiento de la rebelión llega el 4 de diciembre de 1847

Un movimiento que sería inevitable en Chemax por ser un punto estratégico en la zona oriente el 4 de diciembre marca un acontecimiento más en nuestro municipio. Según:  Eligio Ancona

El 4 de diciembre de 1847 acometieron al pueblo de Chemax, que se hallaba guarnecido por una compañía de Seguridad pública, puesta a las órdenes del capitán D. Francisco Domínguez; pero esta fuerza se defendió con valor y decisión por el término de algunas horas, y los invasores se vieron al fin en la necesidad de huir, refugiándose en los bosques vecinos. Poco tiempo después lograron, sin embargo, rehacerse, y volvieron a atacar el mismo pueblo con la seria intención de reducirle por medio de un sitio formal, porque levantaron sus parapetos a corta distancia de la plaza. El capitán Domínguez pudo comunicar a Valladolid el aprieto en que se hallaba, y entonces el coronel D. Agustín León, que había sucedido a D. Eulogio Rosado en la comandancia principal del Oriente, sacó de aquella ciudad unos ciento Cincuenta hombres, que puso a las órdenes del primer ayudante D. Fermín Irabién. Esta fuerza tuvo necesidad de empeñar un rudo combate para entrar en Chemax, y no consiguió su objeto sin haber experimento considerables perdidas. El auxilio no pudo llegar a tiempo más oportuno, porque el capitán Domínguez estaba ya reducido a la azotea de la iglesia, y tenia algunos soldados apostados en la embaucadora del caracol que, con el fusil inclinado, se ocupaban en cazar a los indios que osaban trepar por aquella subida peligrosa. Pronto cesaron, sin embargo, sus angustias, porque el socorro que recibió la plaza obligo al fin a los sitiadores a emprender la retirada.

A pesar de estos dos fracasos, los indios no desistieron de su intento de aislar Valladolid, destruyendo las haciendas y pequeñas poblaciones de Xcan y Nabalam fueron incendiados, y en el rancho Cehuac asesinaron al propietario y se llevaron a las mujeres jóvenes. También fue ocupada la hacienda Chulutan situada a corta distancia de Valladolid, y queriendo recobrarla D. Agustín León, hizo salir de aquella ciudad una fuerza a las órdenes del teniente coronel D. José D. Baledón, y otra de Chemax, que fue puesta al mando del ayudante Irabién. La primera fue completamente derrotada al llegará su destino, y la segunda sólo encontró en Chulután y sus alrededores los cadáveres que habían quedado insepultos en el campo de batalla. No fué ésta la única desgracia que experimentaron por aquella época las tropas del gobierno, porque pronto se hizo necesario desocupar á Chemax, replegándose su guarnición a Valladolid. Esta medida, dictada acaso por la necesidad de conservar reunidas las tropas que defendían la causa de la civilización, alentó grandemente á los indios, y el 20 de diciembre se apoderaron del pueblo de Tikuch.  Eligio Ancona (1889) Historia de Yucatán tomo IV Pág 82


Desconocido óleo sobre lienzo (1850)  Una escena de la Guerra de Castas, Óleo sobre lienzo hacia 1850 https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Guerra_de_Castas.JPG



Chemax antes del 4 de diciembre de 1847

 

Chemax tiene tantas historias, que han quedado mudas en el tiempo, siendo testigo fiel y presencial la plaza, los caminos, las obras magnificas edificadas y nuestros antepasados que lo han guardado para siempre. Lo que nos queda es revivir las pocas historias escritas y sentirnos orgullos de nuestras raíces mayas.

La Guerra de Castas estalló en 1847 con varios movimientos armados de indígenas maya en la región sur y oriente. Una guerra adelantada después de la muerte de Manuel Antonio Ay el 26 de julio en 1847 estando como gobernador Santiago Méndez.  

El 6 de agosto, todos los comandantes se reúnen en Columpich y preparan la guerra para la recuperación de la autonomía.

La muerte de Manuel Antonio replanteó la estrategia: Ces al centro para recuperar Yaxcabá y Sotuta; Jacinto, con su hijo Marcelo por el sur para recuperar Ichmul, Tijosuco, Peto, Tzucacab y Tekax y la zona de Manuel Antonio le quedó al comandante Florentino Chan para tomar Chichimila, Chikin dzonot y Tekom.   

 

Carta de florentino Chan dirigido a Bonifacio novelo

Chemax diez de octubre de 1847.

 Tengo por conveniente de decir a ustedes y poner a luz de todos los

trámites del entendimiento lo que estamos peleando; es quitar a todos la

contribución tanto a los indígenas como a los blancos; lo mismo los derechos

de casamiento queda conforme como casan los indios así será lo de los

blancos diez reales, y entierro cuatro, igualmente tendrán el bautizo tres

reales de las dos razas; desde luego como entren gustosos de todas las

determinaciones de este oficio, inmediatamente mandan las armas en este;

pero en caso que no entren esta propuesta entramos a fuego y sangre: todo

el que se entreguen a buenas, no les harán nada.

Dios y Libertad.

Bonifacio Novelo.

Florentino Chan, comandante de las fuerzas del sur

 

El comándate de las fuerzas del sur y el líder Bonifacio Novelo de Valladolid le dirigieron al comandante militar de Chancenote los problemas de las contribuciones y los aranceles eclesiásticos.  Nota: Lo curioso es que es una carta con lugar y fecha de Chemax  ¿ Qué tan importante y estratégico es la ubicación de Chemax  para los rebeldes?

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjr15BJC_aORH1V4wf8mNJFbj0kCnP5j3RivhgXo6KhlcBbfy2USwh9zBHzmdhjrq9b7ZxsvGg6MhewywKqrwwKlKGSTIV37onss11vbMpwIxHa4Q174Z6uij3CN9rNWpqMPW3EmYnhnbfC/s1600/SAM_3795.JPG

sábado, 20 de junio de 2020

Chemax es considerado curato en 1686 (IGLESIA SAN ANTONIO DE PADUA) PARTE 1 Y 2

Historia. La primitiva capilla de indios de Chemax probablemente fue construida en la primera mitad del siglo XVII. A pesar de que fue erigida como parroquia a finales de ese siglo, es seguro que no contaba con una cubierta de mampostería, ya que figuraba en la lista de iglesias en mal estado, elaborada por el obispo Matos en 1739, al igual que Hunucmá y Espita, entre otras. Los anexos de la capilla fueron construidos a partir de 1686. Ya como parroquia, se inició la construcción de la iglesia de mampostería; la cubierta original del

presbiterio de la capilla de indios fue demolida, y fueron elevados los muros de mampostería hasta una altura de 38 pies, para recibir una bóveda baída de nervaduras decorativas de cantería.

La bóveda de cañón corrido de la sacristía fue conservada y el primitivo baptisterio está actualmente en completa ruina, y fue sustituido por una construcción con muros y losa de materiales modernos; sin embargo, todavía se distingue la huella de la curvatura de la bóveda original en el paramento del muro sur. La nave de la iglesia fue terminada alrededor de 1760, año que aparece en una inscripción ubicada en la portada principal.

Hacia 1929, los anexos estaban completamente destechados y con los muros bastante dañados; actualmente, en la mayoría de las techumbres de la planta baja han sido restituidos los rollizos y canes de madera.  MANUEL ARTURO ROMÁN KALISCH (2010), La edificación de los conjuntos parroquiales en el Yucatán virreinal (pág. 85).

 


Por la inscripción de una de las campanas, se sabe que ésta fue consagrada en 1780, pero seguramente muchos años antes ya existía la iglesia.

 La ex casa cural que muchas veces la nombraban convento, no tuvo nunca esta categoría, pues antiguamente pertenecía esta iglesia a la entonces llamada Doctrina de Valladolid, encomendada a la Orden Franciscana y después convertida en curato. 

La iglesia fue escuela durante un año y cuando gobernaba Yucatán el general Alvarado. Después fue clausurado y, por último, entregada al párroco de Valladolid el 27 de julio de 1929, según acta levantada al efecto.

Descripción: Consta el predio de iglesia, ex casa cural, atrio y huerta, ocupando en total una superficie de 9,036.05 metros cuadrados. La iglesia está rodeada por el atrio, por sus lados norte, sur y poniente, colindando al oriente con la ex casa cural.

Es de una sola nave construida de mampostería, con gruesos muros que tiene 3.15 metros de espesor en su mayor parte, teniendo de largo interiormente 55.70 metros y de ancho 11.70 metros. Sus alturas principales son: por el interior 17.12; la bóveda de la nave hasta el presbiterio, la de este un poco más alta y la del coro de 8.57 metros.   El piso del presbiterio es de 1.10 metros más alto que el resto de la iglesia.

Por el exterior, la altura de sus muros laterales, hasta el pretil inclusive, es de 16.50 metros, y la de sus dos torres con el remate, es aproximadamente 31.50 metros.

Tiene la iglesia tres entradas, la principal y de dos laterales, además dos puertas en el presbiterio que comunica con el atrio y otra con la sacristía.

Esta iluminada con una ventana al frente correspondiente al corro, y seis pequeñas ventanas (tres de cada lado), en los costados, abiertas un poco mas de arriba del arranque de la bóveda.

La bóveda que cubre la iglesia es de cañón seguido hasta el arco del presbiterio, siendo la de éste la del rincón.  Todo el piso es de hormigón, en algunas partes algo destruido.

El presbiterio que está cinco escalones más alto que el resto de la iglesia, esta separado por barandal de madera, en cuyos extremos hay dos púlpitos un poco más  altos que el piso de dicho presbiterio.

En la pared del fondo esta pintado el retablo mayor con colores chillantes y dibujos mal hechos, y frente a él la mesa de mampostería que sirve de altar.

El coro es de madera en forma de balcón, muy estrecho y sin uso, pues no existe ni el más pequeño órgano.

A la derecha, en la entrada principal, es una pequeña capilla, está el bautisterio. Su techo es de bóveda y su piso de hormigon. La pila es de piedra de 0.92 metros de diametro y muy sencilla.

 

Ademas esta capilla, hay otras dos  entre el presbiterio y puertas laterales, techadas con bóveda y piso ya mencionado. Mesas de manposteria frente a pequeños nichos, siven de altares y en la de la derecha está el santo Sepulcro, que nunca falta en las iglesias de los pueblos. Esta capillas tienen, cada una de ellas, una pequeña ventana para el atrio.

Al norte del presbiterio, está una pieza que sirve de sacristia, cuyo piso estás dos escalones más bajo que el de éste. Está techado con vigas de madera y viguetillas del mismo material, siendo su piso de hormigon. EL techo es un poco inclinado, siendo su altura por término medio de 6.82 metros.

Comunica con el portal dela ex casa cural, por una puerta y recibe luz por una ventana hacia el atrio.

Los muros de las fachadas laterales con lisos, con aplanado de mezclas en algunas partes, pero que apenas cubre las piedras de la construccion. En sus altos pretiles calados, se ven unos cuantos remates de manposteria muy sencillos. En la fachada principal y en el eje de ella, hay una hermosa portada plateresca, con piedras gemelas, fronton y remates de canteria. La arquivolta del arco de entrada, tambien de canteria, aqunte sencilla, esta fialmente elaborada.

Sobre esta portada está la ventana  del coro con repison y arco de canteria labrada, y rodeando este, y por encima como remate, original y complicado arabesco hecho con argamasa, que termina con un escudo en el que apenas se puede leerse estas palabras: “Solideo Honor et Gloria ”.

Referencia.: Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán / formado por la Comisión de inventarios de la cuarta zona, 1929-1933.

A uno y otro lado de la portada, se levanta las torres de cuatro cuerpos y sencillo remate.  El primer cuerpo sólo tiene una pequeña ventana que da luz a las escaleras y termina con ligero cornisuelo. El segundo , tercero y cuarto cuerpo, tiene en sus cuatro lados arcadas sencillas  para campanas y estan separados uno de otro por cornisuelos de canteria. Esquineros de mamposteria de forma rara, dan a estos cuerpos un aspecto sumamente original. Los remates son piramides escalonados, como los comunmente usados. 

En el segundo cuerpo de la torre del norte, hay tres campanas, una de ellas con la inscripcion siguiente: “Consagrada por el Hmo. S. Parada año 1780. “